Durante los últimos años, el trabajo por proyectos se ha consolidado como una estrategia ampliamente utilizada en educación y en programas dirigidos a jóvenes. Sin embargo, no todos los proyectos generan los mismos efectos formativos. En muchos casos, se quedan en el nivel de la actividad o del producto final, sin lograr impactar de manera significativa el desarrollo de competencias transversales. Esta diferencia no es menor. Tiene que ver con cómo se conciben los proyectos